Estas vacunas son el fruto de muchos años de trabajo de investigación y desarrollo y son el último logro tecnológico obtenido de la experiencia en producción de vacunas.
No sólo son una mezcla de diferentes vacunas existentes. Tomemos como ejemplo la vacuna pentavalente. Esta vacuna previene contra cinco enfermedades (difteria, tétanos, poliomielitis, tos ferina e infecciones invasivas por Hæmophilus influenzæ de tipo b), y de hecho requiere una producción de once antígenos (tres antígenos para la difteria, tétanos y Hæmophilus Influenzæ tipo b, tres para la poliomielitis y cinco para la tos ferina).
Se realizaron pruebas y experimentos con composiciones diferentes para estudiar la estabilidad y compatibilidad de los componentes y adyuvantes para obtener la formulación final.

Para poder proporcionar servicios eficaces a los usuarios, Sanofi Pasteur MSD hace uso de la experiencia en las zonas de producción:
Estos centros utilizan la tecnología más avanzada disponible y por ello, cumplen con las condiciones requeridas para la producción y distribución de vacunas.
Respetar la cadena de frío implica trabajar con unas restricciones logísticas extremadamente exigentes.
Las vacunas deben conservarse a una temperatura entre +2° C y +8° C y se distribuyen en envases diseñados para aguantar frío y calor. Las entregas se realizan de 24 a 48 horas después de la realización del pedido, en un camión refrigerado o recipiente térmico respetando la cadena de frío en todo momento. Sólo el coste de estos dos tipos de transporte supone una inversión de millones de euros al año.
Sanofi Pasteur MSD ha hecho que la calidad sea una parte integral en el proceso de creación de vacunas, desde el desarrollo clínico y la producción hasta la comercialización.