El objetivo de esta investigación es: reducir el número de dosis requeridas y alargar la duración de la protección, hacer que la vacunación sea más fácil, por ejemplo mediante otras vías de administración que proporcionen una protección individual mejorada y optimicen la cobertura de las vacunas a nivel global. La administración oral o nasal sería una vía de administración idónea, sobre todo en niños.