La primera y única vacuna frente al herpes zóster y la neuralgia postherpética
El herpes zóster es una enfermedad dolorosa que puede provocar complicaciones dolorosas, debilitantes y duraderas. El riesgo de padecer herpes zóster es mayor de lo que se cree. Este riesgo aumenta con la edad y se espera un crecimiento de la incidencia de esta enfermedad conforme envejece la población. En la actualidad, el zóster no se puede prevenir y el tratamiento de los dolores es difícil e insatisfactorio. Se espera que una nueva vacuna represente un gran avance en la prevención de esta enfermedad y su mayor complicación: la neuralgia postherpética.
Una enfermedad dolorosa que puede acarrear complicaciones debilitantes y duraderas
Los primeros síntomas del zóster pueden aparecer en forma de cosquilleo, picor o dolores en un lado del cuerpo o cara. Después, esta enfermedad evoluciona en forma de erupción cutánea unilateral, acompañada en muchos casos de dolores que pueden llegar a ser fuertes y de larga duración61. En un estudio, alrededor del 40% de los pacientes (n = 110) declararon que, en el peor de los casos, los dolores eran «horribles» o «atroces», y los padecían a diario62.
Además de esta dolorosa erupción aguda, algunos pacientes pueden padecer complicaciones debilitantes a causa del zóster - la principal y más común es la neuralgia postherpética, o NPH63. La NPH es un dolor crónico y recurrente que se da entre el 15% y 40% de los casos de zóster64, después de que las erupciones se hayan curado. Puede durar meses o incluso años65. Estos dolores pueden ser tan fuertes que un simple trozo de tela o el viento frío son insoportables para alguien que lo padezca66.
Un riesgo mayor de lo que se cree
Puede que las personas crean estar exentas del riesgo de contraer el zóster, aproximadamente una de cada cuatro personas desarrollará el zóster en algún momento de su vida67. Cualquiera que haya tenido la varicela puede tener el zóster68, ya que esta enfermedad la causa el Virus Varicela Zóster (VVZ), el mismo virus que provoca la varicela. Tras la primera infección en la infancia, el virus permanece latente en los ganglios nerviosos (espina dorsal) y puede reactivarse años (o incluso décadas) después, sin síntomas previos en forma de herpes zóster. Las condiciones que debilitan el sistema inmunitario podrían facilitar la reactivación del virus, lo que produciría la enfermedad69, pero todavía no hay forma de determinar con precisión quién desarrollará el zóster70.
Una incidencia creciente con la edad
A pesar que esta enfermedad pueda darse en cualquier momento de la vida, tanto su incidencia como la de la NPH aumentan notablemente con la edad: dos tercios de los casos de zóster aparecen en personas mayores de 50 años71. Se estima que en la Unión Europea alrededor de 1,5 millones de personas desarrollan el zóster cada año72 y el número de casos podría aumentar a medida que la población envejece73.
Un gran impacto en la calidad de vida y un tratamiento de los dolores insatisfactorio y complejo
Los dolores asociados al herpes zóster tienen un impacto importante en la calidad de vida que es mayor de lo que se cree. Estos dolores pueden causar discapacidad física y angustia emocional74.
Hasta ahora, el herpes zóster no se puedía prevenir y el tratamiento de los dolores es a menudo difícil e insatisfactorio. Por ello, la prevención sería la mejor estrategia75, 76.
En un estudio realizado en más de 38.000 pacientes, una vacuna contra el herpes zóster, desarrollada por Sanofi Pasteur MSD y Merck & Co., Inc. ha demostrado una eficacia del 51%* en la reduccion de la incidencia del herpes zóster y del 67%** para reducir la incidencia de la NPH. En este estudio, la vacuna también redujo en un 61%*** la carga de enfermedad asociada a herpes zóster77.
* Frente a placebo, Intervalo de confianza al 95%: [44,2 - 57,6]
** Frente a placebo, Intervalo de confianza al 95%: [47,5 - 79,2]
*** Frente a placebo, Intervalo de confianza al 95%: [51,1 - 69,1]