En muchos casos, el sarampión es una enfermedad leve. Sin embargo, se puede asociar a complicaciones devastadoras e incluso a la muerte.
En Noruega, antes de que se introdujera la vacuna contra el sarampión en 1969, había brotes epidémicos de la enfermedad cada tres años. En la actualidad, solo se han registrado ocho casos entre 1998 y 2001; la mayoría de ellos contraídos fuera de Noruega10.
El programa de vacunación contra el sarampión que existe en Francia desde 1993 ha disminuido la morbilidad en un 97% y la mortalidad, en un 60%11.
La tasa de vacunación a los 24 meses de edad contra el sarampión, paperas y rubeola se sitúa en un 85% en Francia, pero desde 1994 se ha estancado. Se estima que para erradicar estas enfermedades por completo es necesario que la cobertura de la vacuna del sarampión sea de un 95%, con dos dosis de vacunación12.
Una de las causas de los brotes puntuales de sarampión es el nivel insuficiente de cobertura de vacunación. Esto se ha observado en varias zonas: