CANCER DE CUELLO DE ÚTERO
Síntomas, detección y prevención
Dado que muchos pacientes con el virus del papiloma humano no presentan síntomas, este hecho puede pasar inadvertido. De ahí la importancia de que las mujeres se sometan a exploraciones ginecológicas y a citologías. Estos exámenes pueden facilitar la detección de cambios en las células anómalas antes de que la situación se agrave.
Si el virus del papiloma humano no presenta signos o síntomas, ¿cómo podemos averiguar si lo tenemos?
Muchas mujeres se enteran de que tienen el virus del papiloma humano después de obtener unos resultados anómalos tras una citología cervical. Esta prueba forma parte de un examen ginecológico rutinario y facilita la detección de las células anómalas en el cuello uterino. La gran mayoría de lesiones precancerosas de cuello de útero se pueden tratar con éxito si se detectan a tiempo.
Es importante seguir los consejos del médico o el personal de enfermería por lo que respecta a las citologías cervicales. Además de la citología cervical, el médico puede recomendarle alguna otra prueba (ADN del virus del papiloma humano) que permita detectar los tipos de virus de "alto riesgo". El objetivo de esta prueba es determinar si las células cervicales anómalas se deben a un tipo de virus del papiloma humano de "alto riesgo" de los que pueden desembocar en un cáncer de cuello de útero. Los resultados pueden ayudar a decidir si necesita someterse a otras pruebas o tratamientos.
En general, puede reducir el riesgo de contraer cáncer de cuello de útero si se somete a exploraciones ginecológicas con regularidad1 y también a otras pruebas que le recomiende su médico.
¿Qué es una citología cervical?
La citología cervical es una prueba rutinaria que permite detectar células anómalas en la pared del cuello uterino. En España, la citología cervical la suele realizar el ginecólogo (en los servicios médicos públicos y privados: hospitales y centros de atención especializada); en ocasiones, las citologías también las realiza el médico de cabecera o la comadrona en un centro de atención primaria. Durante la exploración ginecológica, el médico toma una pequeña muestra de células del cuello uterino (la parte inferior que conecta el útero con la vagina). Posteriormente, estas células se examinan en busca de anomalías y, si se detectan, le pueden recomendar que se someta a otras pruebas.
No debe asustarse cuando le hagan una citología cervical; es un procedimiento sencillo e indoloro que puede ayudarle a salvar su vida.
¿Con qué frecuencia se debe realizar la citología cervical?
En España, la recomendación nacional (Plan Integral contra el Cáncer y Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia) incluye como norma que todas las mujeres de entre 20 y 65 años se sometan a las dos primeras citologías con un intervalo de un año y a una citología cada 3 o 5 años entre los 35 y los 65 años de edad36.
Asegúrese de someterse a una citología cervical con la frecuencia que su ginecólogo o su médico de cabecera le recomiende. Merece la pena hacerlo, incluso si usted está ocupada o se siente perfectamente bien. Es una parte importante del control de su estado de salud y de su cuidado personal.